RYF y su Música Diabólica
RYF y su Música Diabólica: 7 historias bizarras que redefinen el Groove Metal chileno
Hablemos de Metal. Una de las razones por las que esta música me gusta —y me imagino que a varios también— es porque, entre su gran variedad de sonidos y texturas, siempre hay una canción o un disco para cada emoción: desde la rabia más extrema, pasando por la melancolía más profunda, la alegría más grande o la locura más desbordante. En síntesis, el Metal es la banda sonora más ecléctica de nuestra vida.
Dicho esto, hablemos de bandas que han hecho de los temas políticos y sociales amplios su sello. Hablemos de RYF, esta banda está activa desde 2014, cultores del Groove Metal, pero que además mezclan sonidos de escuelas como el Death Metal, algo de Grindcore y algunas reminiscencias de otros estilos, lo que les da un sello bastante característico.
Actualmente, la banda está formada por Arturo Ortega en guitarra y voz, Khris Soto en guitarra, Rodrigo Escobar en batería y Rodolfo Torres en bajo.
Hasta la fecha, RYF cuenta con tres discos de estudio y un EP: La Fiesta Infernal (2015), Fuerza Extrema (2019), El Mal (2022) y, por supuesto, el disco que hoy nos convoca: Música Diabólica, lanzado en 2025.
Lo primero que nos recibe es una carátula minimalista pero poderosa, que fusiona de gran manera la cabeza de chancho icónica de la banda con la figura del Baphomet y una pipa, todo acompañado de un fondo completamente negro. Un auténtico “grito” en la portada.
En lo netamente musical, la placa inicia con “Código Nolli”, una “patada en la cara”, con un inicio muy Black/Death, marcado por mucho blast beats y agresividad. El tema nos cuenta la historia de Ítalo Noli, un ladrón y asesino que murió en un enfrentamiento con la policía. La canción se caracteriza por ser muy pesada y mantener una vibra muy callejera, mezclada con sonidos Groove y estribillos pegadizos.
Con un ritmo más galopante, un sonido algo más “de garaje” y un aire más jocoso, llega la historia de “Spektra”, una bruja ninfómana que se aprovecha de su pobre víctima. La música está marcada por un excelente trabajo de batería, la cual entrega unas bases muy dinámicas sobre las que el resto de los músicos van construyendo los distintos matices sonoros que dan vida a la canción.
“Beso Negro” es la siguiente parada en este viaje. Con un inicio más experimental e incluso algo progresivo, esta canción tiene toques de Grindcore y un humor que a ratos recuerda a Brujería, mientras que en otros pasajes es inevitable no pensar en los clásicos temas de Dorso como “Abducción”. Una canción que lo tiene todo: humor bizarro, pesadez y experimentación en partes iguales.
Con una intro de batería memorable y un riff inicial estilo Pantera, llega “Fumaka”, el tema más Groove de la placa. Marcado por una notable pesadez, esta canción nos cuenta la historia de Fumaka, un ente místico vinculado a la “planta que te hace reír”. Aquí también se aprecia la influencia de la banda de Juan Brujo y su séquito, tanto en la lírica como en la interpretación.
“Morbus ’25” es un tema marcado por un ritmo más simple pero efectivo. Acá se nota un aire más Death Metal que sus antecesores.
“Negra Luz” es posiblemente la canción más dinámica del disco en cuanto a variedad de sonidos. Con un inicio potente y compacto, el tema deja ver la maestría de todos sus integrantes, para rápidamente pasar a una sección más mid-tempo en donde se marcan los riffs más pesados, los cuales posteriormente dan paso a un solo ascendente que hace oscilar la canción entre secciones más calmas y otras más galopantes, para luego concluir abruptamente.
“Calígula”, el mítico y loco emperador de Roma, es el epílogo perfecto para este álbum. Con un comienzo ominoso y una vibra algo angustiante, este tema nos lleva por la historia del “tirano loco y lascivo” cuya vida se recuerda hasta nuestros días.
Musicalmente, este tema está marcado por un riff que conduce la canción y un estribillo que se incrusta en el subconsciente del oyente. En otra sección, los solos de guitarra agregan matices sonoros para posteriormente concluir de gran forma.

¿Qué se puede decir de Música Diabólica? Que es un disco con mucha personalidad, una auténtica antología de historias bizarras protagonizadas por personajes curiosos y fantásticos como “Spektra” o “Fumaka”, por un lado; mientras que, por otra parte, también nos relata la vida de personas reales pero igualmente perturbadoras como «Calígula» o «Ítalo Noli».
Este es un trabajo bastante diverso que invita al oyente a dejarse llevar al interior de este universo musical, marcado por el humor negro y la extrañeza, en donde las distintas influencias y escuelas del Metal se dejan sentir, pero siempre manteniendo el estilo identitario de RYF.
Ya para ir cerrando, solo queda agregar que Música Diabólica es un disco lleno de carácter, marcado por la autenticidad. Cada riff, cada ritmo y cada verso exuda pasión, honestidad y amor sincero por el Metal.
Dicho todo lo anterior, solo queda invitarlos a adentrarse en el universo loco y bizarro que Música Diabólica tiene para ustedes.
Escrito por: Pablo Farías // Instagram: @pablof788
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