Cuatro músicos en pequeño escenario con guitarras, percusión, velas y luces azules, imagen proyectada.

Reseña Bosque de Hualles y Avis en MiBar: Raíces y Sombras – Diciembre 2025

Crónica inmersiva de "Raíces y Sombras" en MiBar. Bosque de Hualles y Avis transforman la noche santiaguina en un rito de Neo Dark Folk. Revisa galería y setlist.

Crónica inmersiva de «Raíces y Sombras» en MiBar. Bosque de Hualles y Avis transforman la noche santiaguina en un rito de Neo Dark Folk. Revisa galería y setlist.

Fecha: 26 de diciembre de 2025 Lugar: Mibar, Santiago, Chile

En una ciudad que suele arder bajo el cemento de diciembre y el ruido constante, el silencio se vuelve un acto de rebelión. La noche del viernes en MiBar no fue simplemente una fecha más en el calendario de tocatas; bajo el nombre de «Raíces y Sombras», el recinto de Santa Isabel se convirtió en un refugio atemporal. El debut de Avis y la consolidación de Bosque de Hualles propusieron bajar las revoluciones no por falta de intensidad, sino para mirar hacia adentro, invocando el frío, la madera y la memoria de un sur que parece lejano pero que anoche se sintió urgente.

Cuatro músicos en pequeño escenario con guitarras, percusión, velas y luces azules, imagen proyectada.

Avis: El vuelo inaugural

A las 22:00 horas, el escenario ya no era una tarima de bar, sino un pequeño altar. Velas parpadeantes, aves suspendidas y telas a ras de suelo configuraron la atmósfera para Avis. El dúo penquista se plantó ante una audiencia que, lejos de la dispersión habitual, mantuvo un silencio expectante, casi devocional.

Su propuesta no se limitó a la ejecución de canciones; fue un ejercicio de texturas. La guitarra acústica y el entrelazado vocal construyeron un paisaje sonoro donde la voz femenina aportaba la calma melódica, mientras la masculina anclaba la tierra.

El quiebre real llegó al promediar el set: la atmósfera onírica fue rasgada por un gutural que no buscaba la brutalidad técnica del metal, sino la expresión primaria del dolor. Fue un grito orgánico, la crudeza de la naturaleza interrumpiendo la postal bucólica. Hacia el final, con «Urutau», los músicos abandonaron la seguridad de sus instrumentos para cantar de pie, vulnerables, sobre una pista de fondo. Allí, entre cánticos y lamentos ahogados, lograron lo más difícil para una banda debutante: borrar las paredes del recinto y hacer sentir el viento correr entre el público.

Setlist Avis:

1. Intro Avis
2. Alondra
3. Águilas
4. Cisnes
5. Zorzal
6. Albatros
7. Tiuque
8. Urutau

Bosque de Hualles: La invocación de la naturaleza

Tras una pausa necesaria, a las 23:05, Bosque de Hualles tomó la posta. Liderada por Juan Acevedo, la banda agradeció la apertura de sus compañeros y dio inicio a un set que se percibió menos como un concierto y más como un rito de sanación sonora.

La formación en escena destacó por su riqueza tímbrica y carácter orgánico: dos guitarras entrelazadas, un bajo acústico de cinco cuerdas que entregó un pulso grave y envolvente, y la percusión sostenida por el bombo legüero, marcando un latido primitivo y constante. A ello se sumó un elemento técnico y simbólico clave: la presencia del flautista Andrei Oltean, quien, imposibilitado de asistir físicamente, fue proyectado en pantalla. Su interpretación se integró de manera precisa y natural al conjunto, borrando la distancia entre lo virtual y lo vivo.

El repertorio recorrió Remembranzas, con pasajes como “Crepuscular”, “Niebla” y la pieza homónima del álbum. La atmósfera construida se alejaba por completo de la urbe: cada acorde y cada golpe de bombo evocaban bosques húmedos, cascadas ocultas y la memoria del campo chileno. El sonido, un desafío técnico para cualquier sonidista por la fragilidad de lo acústico, logró un equilibrio notable, permitiendo que instrumentos ambientales como el palo de lluvia y las chajchas respiraran entre las cuerdas.

Hubo espacio también para la palabra, con lecturas poéticas a cargo del percusionista, reforzando la dimensión narrativa y ancestral del proyecto. Para cuando sonaron los acordes finales de «Madre Nutricia», Bosque de Hualles había logrado su cometido: suspender el tiempo y recordar a los presentes que, incluso en el centro de Santiago, la raíz sigue viva bajo el asfalto.

Setlist Bosque de Hualles:

1. Crepuscular
2. Nueva Luna
3. Sombra Mía
4. Niebla
5. Remembranzas
6. Como pasa el tiempo
7. Agreste
8. Los olvidados
9. Madre Nutricia

Conclusiones: El retorno a la superficie

Más allá de la ejecución técnica o la puesta en escena, la velada dejó una certeza: el Neo Folk en Chile no es un mero accesorio acústico del metal, sino una entidad con pulso y narrativa propia. En una época dominada por la inmediatez y el ruido digital, propuestas como las de Avis y Bosque de Hualles funcionan como un ancla necesaria, una resistencia desde lo orgánico.

Al salir de MiBar y enfrentar nuevamente el calor nocturno de Santa Isabel, quedó la sensación de haber regresado de un viaje largo; uno donde el silencio, la madera y la memoria pesaron, por unas horas, mucho más que el concreto de la capital.

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