Anton Reisenegger pisó el escenario con la pesada autoridad del arquitecto que revisa los cimientos de un edificio que él mismo levantó y que se mantiene en pie mientras otros colapsan.

Pentagram Chile cumple 40 años en el Teatro Cariola: vigencia, historia y violencia sin nostalgia

Reseña crítica de los 40 años de Pentagram Chile en el Teatro Cariola. Historia, vigencia y jerarquía del metal extremo nacional, desde el escenario y el mosh.

Reseña crítica de los 40 años de Pentagram Chile en el Teatro Cariola. Historia, vigencia y jerarquía del metal extremo nacional, desde el escenario y el mosh.

Fecha: 27 de diciembre de 2025 Lugar: Teatro Cariola, Santiago, Chile

Nota del Autor: La visión desde el trono y la trinchera La fotografía de conciertos suele ser un ejercicio de restricciones: dos canciones, foso y fuera. Pero una fecha histórica exigía romper el protocolo. Esta crónica visual y escrita nace de una inmersión total: desde la visión panorámica de los palcos hasta la violencia física del mosh pit. Y, gracias a la confianza de Juan Pablo Donoso (Pentagram) y Juan Pablo Baquedano (Cerberus), también incluye la perspectiva prohibida para la mayoría: el escenario mismo. Subir a las tablas en pleno show no es solo una ventaja técnica para captar ángulos inéditos; altera por completo la percepción del evento. Desde ahí, la relación entre banda y público se revela como un ejercicio de control mutuo, no como un simple intercambio escénico. Lo que leerán a continuación no es una observación externa; es el reporte desde las entrañas del Teatro Cariola.

Anton Reisenegger pisó el escenario con la pesada autoridad del arquitecto que revisa los cimientos de un edificio que él mismo levantó y que se mantiene en pie mientras otros colapsan.

El sábado 27 de diciembre de 2025, el Teatro Cariola no funcionó como un simple recinto de conciertos, sino como el escenario de una validación histórica. Cuatro décadas de Pentagram Chile no representan un hito de calendario; son una anomalía en un ecosistema diseñado para que las bandas extremas se diluyan o desaparezcan. La jornada, lejos de la autocomplacencia o la nostalgia barata, fue un ejercicio de jerarquía. Acompañados por Infernal Thorns, Necrodemon, Execrator, Cerberus y Torturer, la noche dejó una lección clara: en el metal chileno, el respeto no se hereda por antigüedad, se sostiene a la fuerza sobre el escenario.

Infernal Thorns y Necrodemon: La resistencia inicial

Infernal Thorns abrió la sesión a las 17:30. Enfrentarse al vacío habitual de los inicios en un teatro de estas dimensiones es una prueba de carácter que suele destrozar propuestas más débiles. La banda, sin embargo, entendió que el show no es para los ausentes. Ignoraron la acústica fría y el rebote sonoro para imponer una atmósfera densa y profesional, demostrando que su propuesta técnica no depende del contexto ni del número, sino de convicción.

Setlist Infernal Thorns:
• Death Chants
• Forsaken
• Black Flesh
• Christ Distressed
• Serpents
• A Death to Celebrate
• Red Clouded Sky

A las 18:30, Necrodemon subió para romper la estática. Los ariqueños no vinieron a cumplir con la cuota de participación; trajeron un Death Metal Melódico que cortó el aire viciado del recinto. Más allá de los problemas técnicos puntuales en las frecuencias bajas —habituales en el Teatro Cariola para propuestas de este rango sonoro—, la banda logró una conexión visceral. La botella de whisky circulando en el escenario no fue un gesto festivo gratuito, sino un rito de camaradería que culminó con «Que Muera el Perro Jesús!!!», transformando la pasividad del público en el primer choque de cuerpos real de la noche.

Setlist Necrodemon:
• Spiral of Madness
• The Return
• Burn You Christians, Burn!!!
• The Lost Kind of Magic
• Heaven’s Disdain
• Through Infinite Grief
• Que Muera el Perro Jesús!!!

Execrator y Cerberus: Violencia sin adornos

Con el teatro al 50% a las 19:15, Execrator cambió las reglas del juego. Dejaron de lado cualquier cortesía para instalar el caos. Su set no tuvo puntos muertos; fue una agresión calculada donde incluso el cover de Faith No More («Surprise! You’re Dead!») sonó más a declaración de principios que a homenaje. Con «Silent Murder», la banda cerró su bloque dejando claro que no buscan aplausos, sino impacto físico.

Setlist Execrator:
• Intro
• …By Sorcery
• Surprise (Faith No More cover)
• Reprisal
• Suicide
• Born Again
• De Sangre
• Hate inside the flesh
• Symptom of Darkness
• Silent Murder

A las 20:05, Cerberus enfrentó un recinto lleno. Minutos antes, Juan Pablo Baquedano (guitarra y voz) había gestionado el acceso para registrar el show desde el escenario, y esa perspectiva privilegiada confirmó lo que se sentía abajo: una aplanadora. No hubo necesidad de arengas vacías; sus riffs hablaron solos. «Repulsive Life Forms» y «Ebola» funcionaron como maquinaria pesada. Desde arriba, la vista del mosh continuo validaba el estado de forma de una agrupación donde la ejecución técnica y la violencia escénica son indivisibles.

Setlist Cerberus:
• Repulsive Life Forms
• Brutalized
• Redemption of Demigod
• I’m Hell
• Scream from the Darkness
• Immortal Hate
• Decimation
• Ebola

Torturer: El peso de la historia

A las 21:05, Torturer subió al escenario para demostrar que el formato de trío no es una limitación, es una concentración de poder. Francisco Cautín no lideró un concierto, comandó un asalto sonoro. Sin esconderse en una producción excesiva, la banda sonó cruda, un recordatorio necesario de por qué el metal chileno tiene una reputación global construida a pulso, sin intermediarios ni validaciones externas. Himnos como «Arachnophobia» y «Kingdom of the Dark» no sonaron a viejos éxitos desempolvados, sonaron a amenazas vigentes. Torturer cerró a las 21:50 reafirmando que su estatus de leyenda no vive de rentas pasadas, sino de sangre fresca.

Setlist Torturer:
• Arachnophobia
• Evil Confession
• Conjuro IV
• Prince of Darkness
• Guerras
• Torture E.S.
• Oppressed by the Force
• Kingdom of the Dark / Sepultum

Pentagram Chile: Una declaración de guerra contra el tiempo

A las 22:15, Pentagram Chile no salió a «celebrar»; salió a ajustar cuentas con su propia historia. Anton Reisenegger pisó el escenario con la pesada autoridad del arquitecto que revisa los cimientos de un edificio que él mismo levantó y que se mantiene en pie mientras otros colapsan.

El setlist fue un desafío físico, una prueba de resistencia. Para el cierre, y a petición previa de Juan Pablo Donoso, subí a la tarima de la batería para registrar los últimos momentos. Ver la masa humana desde esa altura mientras la banda ejecutaba la tríada final ofrece una dimensión distinta: Pentagram no tenía al público en frente, lo tenía controlado.

El homenaje en pantalla a Alfredo Peña antes de «Fatal Prediction» funcionó como el único momento de vulnerabilidad permitida, un ancla emocional necesaria que recordó que esta música se alimenta de la muerte y la memoria. La banda ejecutó cortes como «Demoniac» y «Spell of the Pentagram» con una precisión quirúrgica.

Celebrar 40 años no es resistir el paso del tiempo; es demostrar que el tiempo todavía te debe algo. Pentagram Chile no sobrevivió adaptándose, sobrevivió negándose a ceder. Y esa es la diferencia entre una banda histórica y una banda necesaria. La noche terminó, pero el veredicto quedó escrito: el metal extremo en Chile no envejece; se endurece o desaparece.

Setlist Pentagram Chile:
The Imbunche
Death of Satan
Horror Vacui
Portal
La Fiura
The Ritual
Possessor of Hers
Fatal Predictions
Demoniac Possession
The Spell of the Pentagram
The Malefice
Profaner
Temple of Perdition
The Death of Evil (o Evil)
Demented

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