Coprófago regresó en gran forma: complejos, precisos y demoledores.

Caos Técnico y Pared Sónica: El Regreso de Coprófago, Genofagia y Perpetual Pain en Bar Óxido

Más que un simple retorno, la presentación de Coprófago funcionó como un punto de inflexión: una demostración de que el metal técnico chileno no solo tiene historia, sino también presente y exigencias concretas que el circuito local aún no siempre está preparado para asumir.

Más que un simple retorno, la presentación de Coprófago funcionó como un punto de inflexión: una demostración de que el metal técnico chileno no solo tiene historia, sino también presente y exigencias concretas que el circuito local aún no siempre está preparado para asumir.

Fecha: 03 de enero de 2026 Lugar: Bar Óxido, Santiago, Chile

La noche del 3 de enero en Bar Óxido estuvo marcada por una expectativa difícil de disimular. El regreso de Coprófago, una de las bandas más influyentes del metal técnico chileno, no solo convocó a un lleno total, sino que también instaló una atmósfera de tensión previa, propia de esos eventos donde el público sabe que está a punto de presenciar algo poco frecuente. No se trataba únicamente de nostalgia, sino de la posibilidad concreta de reencontrarse con una propuesta que exige atención, oído entrenado y disposición total.

Coprófago regresó en gran forma: complejos, precisos y demoledores.

Genofagia: El Arte de la Manipulación Silenciosa

A las 21:46, Genofagia fue la encargada de abrir la jornada, estableciendo desde el inicio un estándar técnico elevado. Su sonido asíncopado, construido sobre quiebres constantes y cambios abruptos de dinámica, dejó en evidencia una banda que no busca concesiones ni accesos fáciles. La batería cumplió un rol fundamental, sosteniendo estructuras complejas con precisión quirúrgica, mientras la voz se desplazó con soltura entre registros guturales profundos y ataques más secos, rellenando los espacios sin saturar.

Temas como Pandemia y Rigor Mortis funcionaron como ejes narrativos, abordando la idea de la manipulación silenciosa a través de pasajes contenidos que desembocan en rupturas rítmicas abruptas. La respuesta del público fue mayoritariamente analítica: pocos movimientos corporales, pero atención total. No fue un show pensado para el desahogo físico inmediato, sino para la observación y la comprensión de una propuesta densa y cerebral. El cierre, a las 22:30, fue recibido con aplausos sinceros, más cercanos al reconocimiento que a la euforia.

Setlist Genofagia:
Stigma
Colossus
Deconstrucción
Infestación
Engendro
Doppelganger
Pandemia
Rigor Mortis
Exterminio

Perpetual Pain: Tormento Progresivo

A las 22:56, Perpetual Pain tomó el escenario con un death metal progresivo intenso y bien articulado. Uno de los aspectos más comentados fue la incorporación de su nuevo baterista, quien, pese a su juventud, demostró una técnica sólida y una lectura madura de las composiciones, aportando frescura sin desestabilizar la identidad sonora del grupo.

Las guitarras se movieron con soltura entre riffs pesados y secciones solistas de alto nivel técnico, reafirmando que la complejidad y el peso son parte esencial del ADN de la banda. El momento más celebrado llegó con Destiny, cover de Death, ejecutado con el respeto y la dificultad que el tema exige. Lejos de ser un simple guiño, la interpretación funcionó como una declaración de principios y como un puente natural hacia el plato fuerte de la noche. Sus 40 minutos de presentación mantuvieron la tensión en alza y dejaron al público en un estado de expectativa controlada.

Coprófago: Grandeza en un Espacio Reducido

La intro Back to Corporeal State marcó un quiebre inmediato. Desde ese momento, Coprófago desplegó una pared sónica de alta precisión, donde cada detalle técnico fue claramente perceptible. El sonido permitió apreciar matices que rara vez se logran en espacios de este tipo, destacando especialmente el trabajo de batería, verdadero motor de la presentación, sosteniendo estructuras exigentes sin perder claridad ni contundencia.

Sin embargo, la intensidad del público terminó superando las capacidades del recinto. La experiencia se vio empañada por la intemperancia de un asistente que, en su descontrol, arrojó cerveza, mojando equipos fotográficos y poniendo en riesgo herramientas de trabajo, además de incomodar a otros asistentes. La reacción del vocalista, entre temas fue exigir su retiro, fue acertada y necesaria para evitar una escalada mayor.

A pesar de que tuve que salir de la primera fila y llegar a la tarima de la batería para resguardar el equipo, lo musical se mantuvo incuestionable. Coprófago demostró que su regreso no es un gesto simbólico, sino una reafirmación de vigencia. Complejos, precisos y demoledores, ofrecieron un set que dejó claro que su propuesta sigue siendo desafiante y relevante. Una banda de esta magnitud evidenció, una vez más, las limitaciones de un espacio que no siempre está preparado para contener experiencias de esta intensidad.

Setlist Coprófago:
Intro: Back to Corporeal State
Time Zero
Chaos
La Idea de Borde
The Domain of Logic
Human Nature
Hostile Silent Raptures
Crippled Tracker
Inborn Mechanics
Neutralized
Empty Creature

El regreso de Coprófago reafirmó la vigencia del metal técnico chileno y su lugar como referente histórico del género. La precisión, complejidad y potencia desplegadas en Bar Óxido no solo confirmaron la solidez de su propuesta en vivo, sino que también expusieron —sin concesiones— las limitaciones estructurales del circuito underground nacional. La conclusión es clara: una banda de este calibre requiere escenarios acordes a su jerarquía y a la magnitud de su legado.

Más que un simple retorno, la presentación de Coprófago funcionó como un punto de inflexión: una demostración de que el metal técnico chileno no solo tiene historia, sino también presente y exigencias concretas que el circuito local aún no siempre está preparado para asumir.

Te puede interesar, video del evento;

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