Crónica The Unholy Trinity

Crónica The Unholy Trinity, Chile 2025

El día jueves 2 de octubre del 2025 asistí al evento «The Unholy Trinity«, a mi parecer fue una manifestación contundente de metal extremo. Pudimos presenciar una alineación que combinó internacionales y una gran banda nacional, el evento ofreció una experiencia sonora y visual que reafirmó el poder del metal como forma de expresión artística, ritual y cultural.

Inicio de la Velada: DIABOLVS

La banda nacional DIABOLVS abrió la jornada con una descarga de death metal técnico y agresivo. Su setlist incluyó piezas como “Temple of Hypocrites”, “Deceiver Christ” y “Rite of Consecration”, donde se evidenció el dominio sobre estructuras complejas, cambios de tempo abruptos y una ejecución precisa. La temática lírica, centrada en la crítica religiosa y el simbolismo oscuro, a pesar de comenzar con un problema en el micrófono, se alineó con buen sonido, luces y gran identidad local.

El público que comenzaba a llegar respondió con entusiasmo desde los primeros riffs, y temas como “The Ancient Spirit” y “Diabolvs” lograron establecer una atmósfera brutal que marcó el tono visceral de la noche. La banda cerró con fuerza, dejando claro que la escena chilena tiene exponentes capaces de competir en cualquier escenario internacional.

Sorpresa Internacional: NIDHOGG

Desde Polonia, NIDHOGG ofreció una propuesta que fusiona el black metal diluído con elementos melódicos y atmósferas contemporáneas. Su setlist incluyó composiciones como “Mental Lykanthropy”, “Wilczyca” y “Sic Luceat Lux”, donde se alternaron pasajes disonantes con secciones algo pop y poco arriesgadas.

Uno de los momentos más destacados fue su interpretación de “Territory” de Sepultura, una versión que logró una conexión emocional con el público. La puesta en escena fue energética, pero creo que musicalmente no aportó como para convencer al público.

Legado y Tradición: DEICIDE

La presentación de DEICIDE fue uno de los momentos más esperados de la noche. Con Glen Benton al frente, la banda estadounidense ofreció una clase magistral de brutalidad y técnica. El setlist incluyó clásicos como “Dead by Dawn”, “Once Upon the Cross”, “In Hell I Burn” y “Homage for Satan”, todos ejecutados con la contundencia que ha definido su carrera, sonó fuerte y contundente, así se escucha el Death Metal.

Temas como “Behead the Prophet”, “Satan Spawn” y “Sever the Tongue” fueron recibidos con euforia por un público que coreó y mosheó con entusiasmo. La lírica blasfema y apocalíptica, junto con una ejecución implacable, reafirmaron el estatus de DEICIDE como uno de los pilares del death metal mundial. Se puede observar a un Glen Benton y banda en buena forma.

Clausura con Espectáculo: BEHEMOTH

El cierre estuvo a cargo de BEHEMOTH, quienes transformaron el escenario en un altar de oscuridad ritual. Su setlist incluyó piezas emblemáticas como “Demigod”, “Conquer All”, y “Of Fire and the Void”, todas ejecutadas con buen desempeño y una teatralidad cuidadosamente elaborada.

La banda desplegó una escenografía cargada de simbolismo: humo, buen juego de luces y vestuarios ceremoniales. La lírica, centrada en el satanismo filosófico, la crítica institucional y la mitología, se entrelazó con una propuesta sonora que ha evolucionado desde el black metal hacia un híbrido sofisticado de death y black más pensado en la presentación de grandes audiencias que en la contundencia musical. Gran cierre con los clásicos “Chant For Ezkaton” y “O Father O Satan O Sun!”.

Balance de la noche

El Metal Extremo 2025 dejó una impresión marcada por contrastes. Fue una noche intensa, donde la contundencia del death metal se impuso como eje central, y donde la escena chilena demostró que puede abrir con fuerza y profesionalismo frente a nombres internacionales. DIABOLVS ofreció una presentación sólida y brutal, reafirmando que el talento local está listo para escenarios mayores.

DEICIDE entregó lo que se esperaba: una descarga feroz y sin concesiones, que conectó con el público desde el primer riff. BEHEMOTH, por su parte, apostó por una puesta en escena elaborada, aunque más enfocada en lo visual que en la agresividad musical que muchos esperaban. NIDHOGG, pese a su energía escénica, no logró convencer del todo, dejando una sensación de propuesta diluida frente a la intensidad del resto del cartel.

Más allá de los matices, el evento reafirmó que el metal extremo sigue siendo un espacio de expresión auténtica, donde lo ritual, lo sonoro y lo simbólico se entrelazan. Fue una noche para observar, comparar y celebrar lo que el género puede ofrecer: desde la brutalidad técnica hasta la teatralidad provocadora. Y sobre todo, fue una oportunidad para que la escena chilena siga demostrando que tiene voz propia y merece ser escuchada.

Escrito y fotos por @fotosmetal